viernes, 3 de febrero de 2012

Habitación 400 (Nosotros)



Hoy he dormido una larga y reconfortante siesta.
Necesitaba descansar y adormecer mi deseo.
Necesitaba acurrucarme para rumiar recuerdos.

Ahora la madrugada me alcanza y me sorprende haciendo bolitas de pensamientos luminosos.

Y pienso en nosotros sabiendo que el cosmos urde una trama que nos concierne.

Pienso y deseo.
Contraigo y relajo.
Mi alma y mi coño son una misma cosa. Un molusco voraz que afila sus papilas queriendo lamer tu vida.

Soy la mujer sin  glamour. La mujer sin adornos. La mujer desnuda que quiere doblarse sobre tus rodillas para ofrecerte el mundo.

Eres el hombre vulnerable. El hombre patético. El hombre sin corazas que quiere derramar su alma sobre la mía para elaborar lo inolvidable.

No hace falta hablar de amor cuando existe magia.
Ambos la percibimos aunque no lo mencionemos.
Somos telépatas.

Lo sé.
Lo sabes.

7 comentarios:

Galia B. dijo...

Amor es una palabra inventada por el mismo que inventó San Valentín. No habría que etiquetar los sentimientos, únicamente sentirlos, como mucho intentar definirlos.

Un beso.

KENIT dijo...

Me agrada mucho volver a leerte.
Un abrazo.

Miguel Buján dijo...

Una de las acepciones de la palabra "alma" se refiere al hueco del cañón de las armas de fuego. Un coño, sin dejar de ser otro hueco, no siempre es un arma aunque a veces apeste a pólvora o incluso a linchamiento. Me pregunto con qué tipo de munición cargarás tú ambas oquedades, dedos largos.


¿Y la telepatía...? ¡Hostia! ¡Tan alemana!


P.d.: Espero respuestas sorprendentes ¿sí?

Imilce dijo...

Joder qué bonito Magenta.
Me alegro por ti.

Un beso tocaya

El Joven llamado Cuervo dijo...

Creo que magia ha de ser química, y cuando alma y coño (acá concha) profesan la misma religión...es magia...

BRUXINA dijo...

me gusta ♥

Ina dijo...

Esto es bonito y es muy bueno. Aliméntate y aprovéchalo. :)